Elegir el color de la piscina I

La mayoría de personas piensan que la gama de colores para pintar o decorar una piscina se ciñe a una corta gama de azules claros que se encuentran entre el azul cielo y el azul celeste. Pero hoy en día es posible tener el color que queramos en nuestra piscina particular. Podemos incluso decorarla a juego con el resto del jardín o atrevernos con llamativos colores poco vistos.

Cuando tenemos que elegir el color para las paredes de nuestra piscina, y vaya ésta rematada con gresite o simplemente pintada, debemos conocer ciertas pautas y efectos que se crean con el agua para no llevarnos sorpresas después. Todos conocemos lo bonitas que quedan las piscinas de color azul cielo, pero debemos saber que cuanto más oscuro sea el azul que utilicemos más cálida será el agua ya que absorverá con mayor facilidad los rayos solares. Por lo que si utilizamos azules oscuros o incluso negro tendremos la piscina más cálida de todo el vecindario. Estos tonos tan oscuros además crean efecto espejo en la superficie, especialmente el negro, reflejando todo lo que está a su alrededor.

Si nos decantamos por los blancos o cremas conseguiremos efectos de aguas cristalinas que recuerdan a las grandes playas del caribe. Son unas tonalidades ideales para jardines con palmeras y motivos playeros.

Si utilizamos tonos verdes el efecto será muy parecido al de los lagos naturales o estanques, puede ser una opción perfecta para piscinas situadas en jardines que buscan la unión con la naturaleza y donde priman los árboles, la madera y las rocas.

Fuentes de imágenes: lahabitaciónverde, axioma-sl

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