Reinterpretando tejidos: El suzani se diversifica

Tejido Suzani original

El Suzani se define a grandes rasgos como una tela de algodón o lana tejida a mano con hilos de seda que suele representar motivos florales, vegetales o geométricos. Su origen se remonta al medievo en la antigua Persia, pero actualmente se siguen fabricando de manera habitual en algunos pueblos de Asia Central, principalmente Ukbekistán o Kazajistán. Su nombre proviene de la palabra persa “sozan” que significa aguja, y los tejidos tradicionales podían llevar hasta 18 meses de realización, en una combinación de colores en contraste que solía utilizar el rojo como fondo aplicando sobre él tonos tierra, berenjena, grises o blancos.

Antiguamente servían para conmemorar fechas señaladas en la vida de una persona y su familia, para adornar en las celebraciones o como forma de expresión artística o espiritual para las mujeres que los llevaban a cabo. Su uso se extendía a todos los elementos textiles: Prendas de ropa, tapices, colchas, sillas de montar o alfombras, y dependiendo de su función solían rematarse con flecos, pasamanería, joyas, cascabeles… Hoy día estas piezas de época se cotizan como obras de arte, aunque los modelos actuales son los más susceptibles de customizar para usos decorativos.

Usos decorativos del suzani

Existen dos vertientes diferenciadas: Nuevos suzanis de estilo occidental y contemporáneo con motivos gráficos coloristas de aire étnico, y otros de aspecto más clásico que remiten al folklore asiático con decoración simbólica y tonos más oscuros. Lo que aporta verdadera categoría a un suzani (sea antiguo o no) es la profundidad y la textura; cuanto mayor relieve muestre más se aprecia su valor, algo que se consigue variando la dirección de la aguja, alternando el grosor del hilo y jugando con las gamas de color.

Usos decorativos del suzani

Estéticamente también se advierten dos tendencias claras; lo más habitual es utilizarlo como pieza protagonista de una estancia donde el resto de los muebles y accesorios contrastan por su limpieza y neutralidad, como en el dormitorio de la derecha. Sin embargo también puede ser una opción válida crear un cierto abigarramiento decorativo superponiendo diferentes tejidos suzani en un mismo entorno, con cuidado de seleccionar tonos y formatos similares para todas las telas; en la imagen de la izquierda se han decantado por el rombo como elemento principal y una sabia combinación de gamas cálidas y frías sobre blanco.

Usos decorativos para tejidos suzani

Otro de los efectos del eclecticismo imperante es la recurrente iniciativa de revestir y personalizar viejos muebles y accesorios con tapicerías singulares, lo que ha dado una nueva vida al suzani al ser una tela muy flexible y adaptable que adorna por si sola: Sillones, sillas, cojines, cortinas, descalzadoras, revisteros, consolas y un largo etcétera, con numerosas y originales propuestas en la red.

Más información – Alfombras que aportan nuevos usos

Fuentes – Once upon a tea time, Decorum, Katy Elliott, Decoestilo12JPM Design

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