Hay elementos que se hacen imprescindibles en un cuarto de baƱo. En la ducha o baƱera, por ejemplo, siempre resulta cómodo disponer de una estanterĆa en la que organizar los diferentes productos de higiene que utilizamos a diario cuando nos duchamos o baƱamos. Siendo asĆ, Āæpor quĆ© no preverlo e incorporar este elemento en obra?
Una vez amueblado el cuarto de baƱo uno siempre busca complementos que le ayuden a lograr un espacio mĆ”s prĆ”ctico y funcional. Sin embargo, estos no siempre responden a nuestras exigencias estĆ©ticas. Las estanterĆas de obra, generalmente alicatadas con el mismo material que la pared, solucionan este problema, aunque lo hacen aĆŗn mejor los denominados nichos de obra. Ā”Te contamos sus ventajas!
¿CuÔntas veces te has paseado por la sección de baño de una gran superficie buscando accesorios que te permitan organizar en la ducha el gel, el champú y la esponja? Si lo has hechos habrÔs comprobado que existe muy poca variedad en su diseño, lo que condiciona la estética general del cuarto de baño. Por eso desde Decoora os animamos a integrar estos elementos indispensables en obra, convirtiéndolos en parte del diseño.

ĀæBaldas o nichos?
Si te has decidido a incorporar estos elementos en obra, el primer paso es escoger entre las baldas y los nichos de obra. Ambos te permitirƔn colocar tus productos de higiene en la ducha pero con claras diferencias prƔcticas y estƩticas que, probablemente no te hayas planteado y sin embargo, marcan la diferencia.
Las baldas, alicatadas generalmente con el mismo material que las paredes, son la solución mÔs sencilla, ¿pero son la solución mÔs prÔctica? Presentan una desventaja frente a los nichos; la posibilidad de golpearte con ellas. En una ducha pequeña uno siempre acaba golpeÔndose con los estantes que fija a la pared cuando levanta los brazos para lavarse el pelo o se gira para salir de la ducha. ¿Por qué iban a ser unos estantes de obra diferentes?

Los nichos u hornacinas no presentan este inconveniente. No sobresalen de la pared como los estantes sino todo lo contario. Los nichos se adentran en la pared proporcionÔndonos una estupenda solución de almacenaje. El tamaño y diseño de los mismos, ademÔs, se puede adaptar a la hora de elaborar el diseño a nuestras necesidades ”un problema menos!
En cuanto al precio, serĆ” similar si nos enfrentamos a un baƱo en blanco. Para colocar las hornacinas se aprovecha, generalmente, un hueco abierto en el tabique y sin uso entre dos postes. Hoy en dĆa existen, ademĆ”s, sets de fĆ”cil instalación, por lo que no serĆ” esto lo que eleve el precio de tu vivienda.
Ventajas de los nichos de obra
Las hornacinas son una alternativa a los estantes colgados en los cuartos de baño. Un recurso prÔctico a la par que decorativo para organizar los enseres del baño que destaca por quedar totalmente empotrado en el tabique de la ducha o la bañera. Esta es, sin duda, su mayor ventaja, aunque no la única:
- Quedan totalmente empotradas en el tabique y no sobresalen.
- Evitan que tengas de colocar bandejas o estantes desmontables, ganando espacio útil para ducharte o bañarte.
- Visualmente hacen que la ducha y la baƱera parezcan mƔs amplias.
- Te permiten jugar estéticamente con formas y colores para lograr ese estilo que ansias para tu cuarto de baño. Las opciones de composición son infinitas.
- Son muy fƔciles de limpiar; mucho mƔs fƔciles que otros accesorios que puedes incorporar para dejar tus productos de aseo.
Ubicación y diseño
Elegir bien la ubicación de la hornacina es determinante para ganar en funcionalidad en el cuarto de baƱo. En la ducha, principalmente, se utilizan para colocar los productos de aseo, por lo que escoger un lugar suficientemente cerca de la griferĆa pero con la separación necesaria para que su uso resulte prĆ”ctico es clave.

Si cuantas con un gran espacio de ducha, tambiĆ©n podrĆas utilizar las hornacinas para apilar las toallas que vayas a utilizar en tu próximo baƱo. DeberĆ”s asegurarte, en este caso, que estas se encuentren en la pared mĆ”s alejada de la griferĆa y por supuesto, no tengan contacto con el agua.
La forma
En cuanto a su forma, lo ideal en la ducha es apostar por diseƱos cuadrados. Uno, dos, tres y hasta cuatro huecos que formen una especie de colmena aportarƔn a tu ducha funcionalidad y estilo. Disponer varios huecos, ademƔs, puede convertirse en una gran estrategia en baƱos compartidos para que cada cual tenga su propio espacio.

En una baƱera, en la misma hornacina que los productos de aseo podrĆas querer incorporar, ademĆ”s, unas velas o difusores de aromas para hacer la experiencia de tomar un baƱo aĆŗn mĆ”s placentera. En estos casos, los nichos rectangulares son la solución mĆ”s prĆ”ctica. Aquellos con diseƱo alargado quedan fantĆ”sticos sobre la baƱera. ĀæY si ademĆ”s integras una luz suave en la hornacina para hacer mĆ”s relajantes tus baƱos? Ā”No querrĆ”s salir!
Material y color
Los nichos de obra se pueden integrar en el diseƱo de la ducha o baƱera utilizando el mismo material que el utilizado en la pared. Esta estrategia resulta siempre acertada en espacios de estilo minimalista, pero tambiƩn en aquellos en los que se le quiere ceder el protagonismo al alicatado. Especialmente cuando este sea llamativo, unas hornacinas que pasen desapercibidas ayudarƔn a aligerar visualmente el espacio.

Pero no siempre querremos que los nichos de obra pasen desapercibidos. Y cuando eso ocurra, jugar con diferentes materiales, texturas y/o colores contribuirÔ, sin duda, a que destaquen. Otra forma sencilla de lograr el mismo efecto es añadir un marco. ¿No os gusta la calidez que aporta el marco de madera de la imagen que precede este pÔrrafo?
¿Te gustan los nichos de obra? Debes saber que, ademÔs de utilizarlos en la ducha, pueden ser útiles fuera de esta, en el cuarto de baño, para almacenar toallas, e incluso en otras habitaciones de la casa como la cocina o el estudio.