Necesito apuntarlo todo en un calendario; es la única forma de no olvidarme de nada, ¿os ocurre como a mi? Un problema sencillo y común que tiene una solución sencilla, pero no siempre profesional. Si ademas de útil queréis que el calendario de un aspecto proesional o divertido a vuestra oficina, os interesarán las siguientes propuestas.
Este año vamos a olvidarnos de los calendarios de propaganda y de esos otros tan amenudo improvisados a mano en un papel. Hoy en dia existen numerosos imprimibles gratuitos en la red y propuestas DIY que nos ayudarán a prescindir de ellos y mejorar asi nuestra oficina o rincón de trabajo.
Si únicamente necesitamos un calendario como referencia, para visualizar de forma general los meses, semanas y dÃas, uno compuesto por láminas de diferentes colores como el de la primera imagen puede ser una buena propuesta. Es perfecto para darle color a la habitación, ¿no os parece?
Si como yo necesitáis apuntarlo todo, hay varias propuestas a las que podéis recurrir. La mas sencilla es recurrir a un calendario imprimible por meses en tamaño Dina4 de forma que podamos recogerlo en un archivador y tenerlo a la vista en todo momento. Lo mas importante en estos casos es que resulten prácticos, por lo que un fondo blanco resulta el mas adecuado.
Los calendarios en papel en blanco y negro son los mas populares por varias razones: resultan sobrios y por tanto, fáciles de adaptar a cualquier ambiente de oficina; y son cómodos, se puede escribir facilmente sobre ellos. Si apuestas por uno de pared de gran tamaño recuerda colocarlo en un lugar cómodo y accesible para ti.
Ademas de los clásicos de papel existen otras propuetas mas modernas. El Washi tape nos permite dibujar un calendario sin ningún miedo a dañar la pared y el mismo efecto podemos lograr con un sistema de posticks ¡en color neón!
Otras alternativas son los vinilos decorativos, la pizarra y la pinturas magnéticas, con todos ellos puede lograr un sistema similar para distribuir el trabajo por dÃas. ¿Que sistema te gusta mas?