Mesa grande «ande o no ande»: Esa viene siendo la pauta en los últimos años en cuanto a comedores se refiere (siempre que el espacio lo permita, obviamente). En realidad se trata de una consecuencia lógica, ya que si antes nos recostábamos en el sofá a ver la televisión, ahora lo hacemos todo a través del portátil, la tablet o el smartphone, que utilizamos tanto a nivel laboral como elementos propios de ocio. La mesa de comedor nos permite trabajar, estudiar, comer, reunirnos, hacer actividades con los niños… de ahà que necesitemos contar con una amplia superficie que ayude a compatibilizar varias de estas tareas al mismo tiempo.
En estos casos es importante que la mesa sea robusta y aguante los embites del dÃa a dÃa, que se adapte con facilidad a cualquier tipo de silla cuando hay que añadir asientos para muchos comensales, y tenga suficiente carácter para mantener su potencia visual incluso cuando está completamente libre de accesorios. De ahà que se haya tomado ejemplo de las antiguas mesas monacales de los conventos, verdaderos cónclaves donde la comunidad se reunÃa para determinar los quehaceres, marcar las jerarquÃas e imponer las normas. La mesa de comedor se convierte asà en una especie de totem de madera que determina el espacio y las funciones del hogar.

Una compañÃa que ha sabido sacar partido a las virtudes de las mesas conventuales es la firma alemana E15, cuya colección en diferentes acabados de madera, numerosos tamaños y estilos adquiere cada vez más adeptos. Sus mesas destacan por el grosor del sobre, la riqueza de las vetas naturales y la impecable sencillez en todos sus formatos. Y sobre todo encajan por igual en cualquier ambiente decorativo: Minimalista, romántico, clásico, vintage, nórdico, ecléctico…
Uno de mis arquitectos favoritos, el británico John Pawson, ha sido siempre partidario de otorgar el protagonismo a la mesa de comedor planteándola como única superficie de apoyo en toda la casa, centralizando asà la operativa y comunicación de todos los miembros del hogar. En sus proyectos se respira ese aire conventual al que aludimos: Ambientes vacÃos de espÃritu zen, escogidos muebles de diseño escueto y materiales naturales, paramentos lisos y claros, amplitud de vanos para aprovechar la luz diurna y dar continuidad al espacio… En definitiva crear volúmenes fundamentados en el valor de lo invisible.

Él mismo diseña personalmente las mesas que presiden la estancia principal, en muchos casos como piezas únicas y excepcionalmente  producidas a nivel comercial (la firma italiana Driade cuenta con una en su catálogo) : Son muebles escultóricos de formas angulosas realizados en madera maciza, con sobre en voladizo para aprovechar todos sus lados y proporciones armónicas a pesar de su gran tamaño, ya que aún siendo largas suelen ser bastante estrechas. En la imagen se aprecia cómo las lÃneas de la mesa coinciden con las que marca el propio suelo, un detalle que incide en la idea de que ningún elemento superfluo debe interferir en la continuidad y fluidez del espacio.
Más información – Decorar el comedor con sillas diferentes
Fuentes – Apartment Therapy, In home ideas, Designholeonline, Daily Icon, Remodelista
