Cómo mantener las almohadas en perfecto estado

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Mantener un textil en perfecto estado depende de dos cosas bien claras: lavarlo de manera habitual y evitar mancharlo. En el caso de tener niños y animales el hecho de no manchar es bastante complicado y realmente difícil. En el caso de las almohadas de la cama, es normal que ensucien sobre todo del sudor que generamos a la hora de dormir o por la propia saliva que sale de la boca. Los expertos aconsejan en cualquier caso el cubrir las almohadas con unas buenas fundas que sean transpirables y fáciles de lavar.

De esta manera se logra proteger toda la superficie de las almohadas del polvo y de la suciedad que se pueda generar mientras dormimos. Aparte de ello, te damos una serie de consejos o pautas a seguir que te permitan tener las almohadas en perfecto estado.

Ventilar las almohadas

Una parte fundamental en la higiene de las almohadas es la de ventilarlas todos los días. La humedad propia de la estancia unida a las altas temperaturas hacen que proliferen en las mismas un gran número de bacterias. No dudes por tanto en ventilar durante unos minutos las almohadas para lograr que se mantengan perfectamente limpias el mayor tiempo posible.

Sacudir las almohadas

Aparte de ventilar las almohadas no esta de más esponjarlas o ahuecarlas. Es importante el sacudirlas después de levantarse de la cama con el fin de mantenerlas perfectamente mullidas. Aparte de esto, con el hecho de sacudirlas también se elimina el polvo o la suciedad que haya podido acumularse durante toda la noche. Si lo que quieres es prolongar al máximo la vida útil de las almohadas, no dudes en poner unas buenas fundas protectoras para evitar que el citado llegue a las almohadas.

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Lavar las almohadas

Las almohadas son uno de esos textiles que apenas se lavan. De esta manera la suciedad se va acumulando haciendo que envejezcan antes de tiempo. En el caso de tener fundas protectoras lo ideal es lavarlas una vez al mes, mientras que en el caso de las almohadas lo ideal es hacerlo un par de veces al año. A la hora de lavarlas hay que tener en cuenta el tipo de almohada que es, ya que algunas no se pueden lavar y según el material hay que lavarlas de una u otra manera. Para evitar problemas lo mejor es mirar detalladamente las instrucciones del fabricante y lavarlas según lo indiquen.

La gran mayoría de las almohadas deben ser lavadas a máquina, centrifugar un par de veces y por último dejar que se sequen al aire libre y de manera horizontal, aunque también las puedes secar en secadoras. Si la almohada es de un material tan habitual como el viscoelástico o el látex no es aconsejable meterlas en la lavadora. Esta clase de materiales es mejor lavarlos a mano, aclarar y retirar el agua acumulada en las almohadas con la ayuda de una toalla.

El sudor de toda la noche suele causar manchas amarillas en la superficie de las almohadas. A la hora de eliminar tales manchas lo mejor es blanquearlas. Para ello debes lavarlas en la lavadora y usar algún producto blanqueador. Por último dejar que se sequen por completo al sol. En el mercado puedes encontrar maravillosos blanqueadores que te ayuden a tener tus almohadas en perfecto estado. De todas maneras y como te hemos comentado más arriba, lo mejor para evitar dichas manchas de sudor es el cubrir las almohadas con unas buenas fundas protectoras. Lo ideal es que tales fundas sean de 100% algodón y que puedan transpirar perfectamente.

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Secar las almohadas

Otro de los aspectos importantes a la hora de conseguir que una almohada es perfectamente limpia es la de conseguir que se seque de una manera adecuada. Si no se seca bien es posible que se llegue a formar algo de moho en la misma. Puedes optar por usar una secadora o colgarlas al aire libre en el caso de que el tiempo lo permita. Lo realmente importa es cerciorarse de que no queda nada de humedad en el interior de la almohada.

En definitiva, es importante el lavar las almohadas y las fundas protectoras cada cierto tiempo ya que de lo contrario la suciedad y el polvo se acumulan. Recuerda que en el caso de las fundas protectoras lo ideal es lavarlas un par de veces al mes mientras que en el caso de las almohadas es preferible hacerlo unas tres veces al año. Las manchas provocadas por el sudor o por la propia saliva que sale de la boca al dormir, hacen que sea importante el lavarlas de una manera adecuada. No te olvides tampoco el ventilarlas y sacudirlas de manera diaria para evitar que proliferen ciertas bacterias o ácaros. Es importante el cuidar unos textiles tan importantes como son las almohadas de la cama.


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