Cubos de acero galvanizado como lavabo

lavabos acero galvanizado

Utilizar recipientes de acero galvanizado como lavabo no es una propuesta novedosa. Ya en otras épocas pasadas fueron utilizados para tal fin. Todavía hay hoy quien apuesta por ellos. Es un buen recurso para dar a nuestros cuartos de baño un encantador toque rústico o vintage.

Cubos, palanganas, cubetas… Para crear un original lavabo nos puede servir cualquier tipo de recipiente de acero galvanizado. Se puede instalar sobre una estructura o mueble de metal o madera, aunque también es una opción colocarlo como un elemento individual y exento. Además de en el cuarto de baño, también puede estar presente en el fregadero de la cocina, en la terraza o en la lavandería. Una cosa es segura: este tipo de lavabo no va a pasar desapercibido.

¿Qué es el acero galvanizado?

El acero galvanizado es un material muy utilizado en la construcción. Es especialmente en la fontanería, usado para producir depósitos y tuberías, debido a su durabilidad y a su mayor resistencia ante la corrosión.

Estos cubos están formados por una pieza de acero recubierta por varias capas de zinc. El proceso de galvanizado (o galvanización), ideado por el físico y médico italiano Luigi Galvani, que le dio su nombre, consiste en recubrir un metal de carga menor con otro de carga mayor.

Hay varias formas de conseguir este galvanizado. El modo más popular es el que se conoce como galvanizado «en caliente», mediante el cual se sumerge la pieza de acero en un baño de zinc a una temperatura aproximada de 450 ºC. Durante esta inmersión, el zinc y el acero se funden creando una nueva capa aleada de mayor dureza. Este sistema es el que se usa en el caso de los cubos y cañerías. Los elementos que vamos a usar para decorar nuestro baño.

Las ventajas de las piezas galvanizadas son las siguientes:

  • Más resistencia a la corrosión atmosférica y a la humedad.
  • Más durabilidad. En entornos poco agresivos, su vida útil se puede prolongar hasta los cien años o más.
  • No necesita mantenimiento.

A estas ventajas añadiremos una más: son piezas que pueden tener un alto valor ornamental si se usan correctamente, como veremos a continuación.

Lavabos de acero galvanizado

lavabo acero galvanizado

No cabe duda de que el lavabo es una pieza imprescindible en todo cuarto de baño. De forma independiente o en combinación con algún mueble, es un elemento práctico que todos usamos a diario en nuestra rutina diaria de belleza e higiene. Hoy en día la diversidad de materiales en los que se fabrican es amplia, siendo los más populares los elaborados en materiales cerámicos, piedras naturales o resinas sintéticas.

El gusto por lo vintage ha hecho que en los últimos años a esa lista de materiales clásicos para lavabos se haya sumado también el acero galvanizado. No solo eso: en poco tiempo ha conseguido alcanzar una gran popularidad, por encima incluso de otros materiales como el vidrio templado o el acero inoxidable. No es de extrañar, por tanto, que hayan llamado tanto nuestra atención.

En el ejemplo de más arriba, la solución es sencilla: simplemente se ha colocado sobre el mueble del lavabo una cubeta de acero que bien podría haber estado antes en el jardín, alojando un macetero. Un original lavabo exento. La imagen demuestra lo bien que casan la madera y este tipo de material. El cuadro queda rematado por la grifería de estilo clásico. Es, más o menos, la misma idea que vemos en la imagen de la derecha de la galería que encabeza este artículo.

Y es que los lavabos elaborados con cubetas de acero galvanizado nos trasladan a un ambiente rural, en el que el tiempo parece haberse detenido.

Fregaderos de cocina y de exterior

fregaderos acero galvanizado

Hay que recordar además que, más allá de ser una solución atractiva, resulta al mismo tiempo muy funcional. Las capas de zinc protegen el acero, evitando que se oxide. De este modo, podemos usar estas cubetas tanto en el interior como en el exterior de la casa.

Redondos, ovalados, rectangulares o cuadrados, los cubos de acero galvanizado pueden dar un toque singular a una cocina de ambiente rústico. Por ejemplo, la de una casa de campo. Gracias a su naturaleza metálica, tampoco van a desentonar en una cocina de estilo industrial. Lo más importante es buscar el modo de hacerlos encajar bien en la estética general de la habitación. Para su uso en exteriores, las exigencias en este sentido son menores.

 Por último, hay un detalle que puede sembrar algunas dudas a quienes estén pensando en usar este tipo de cubos y cubetas para decorar: las irregularidades que inevitablemente presentan todos los objetos que han sido sometidos al proceso de galvanizado. Aguadas, cambios de color, partes blanquecinas… Sin embargo, son precisamente ese tipo de irregularidades las que le aportan carácter a estas piezas. Ese sabor rústico y vintage que también las hace únicas.


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