El Premio Pritzker, el galardón mĆ”s prestigioso del mundo de la arquitectura, ha tejido una relación muy especial con EspaƱa. No solo por los proyectos que aquĆ se han construido, sino porque algunos de sus ganadores han encontrado en nuestro paĆs un lugar de inspiración y descanso. Dos nombres destacan con fuerza: el britĆ”nico David Chipperfield y la anglo-iraquĆ Zaha Hadid, ambos con obras y vĆnculos personales que han dejado una marca indeleble.
Chipperfield, que recibió el Pritzker en 2023, ha convertido la pequeƱa localidad gallega de Corrubedo, en A CoruƱa, en su refugio personal desde los aƱos 90. AllĆ ha construido una casa de vacaciones integrada en el paisaje marinero y ha impulsado iniciativas que van mĆ”s allĆ” de la arquitectura. Por su parte, Hadid, la primera mujer en lograr este premio en 2004, dejó en Zaragoza una de sus obras mĆ”s emblemĆ”ticas: el Pabellón Puente, una estructura que desafió la ingenierĆa y que hoy es un referente de la ciudad.
David Chipperfield y su vĆnculo con Galicia
El arquitecto londinense llegó a Corrubedo, un pueblo de apenas 700 habitantes, en los años 90. Desde entonces, su conexión con esta zona de la Costa da Morte no ha hecho mÔs que crecer. Allà tiene una vivienda que, pese a su diseño cuidado, se mimetiza con las casas tradicionales de la zona, abierta al AtlÔntico y sin estridencias. También abrió un bar de pueblo, el Bar do Porto, en un local que llevaba años cerrado, como una forma de integrarse en la vida comunitaria.
Chipperfield ha manifestado en varias ocasiones que Galicia le ha enseƱado el valor de lo colectivo y la vida sencilla. En 2023, durante una jornada organizada por el programa Conciencia de la USC, afirmó que ātal vez Galicia tenga mucho que enseƱarā al mundo, refiriĆ©ndose al modelo de desarrollo y a la relación entre territorio y comunidad. Esta filosofĆa se ha materializado en la Fundación RIA, creada en 2017, que trabaja en la planificación urbana, el paisaje y la adaptación al cambio climĆ”tico. En 2024, abrió Casa RIA en Santiago de Compostela, un centro que combina arquitectura, investigación, arte y gastronomĆa para debatir el futuro de las rĆas atlĆ”nticas.
Zaha Hadid y el Pabellón Puente de Zaragoza
La obra de Zaha Hadid en EspaƱa tiene su mĆ”ximo exponente en el Pabellón Puente, construido para la Expo 2008 de Zaragoza. Este edificio, con su silueta alargada y curva que recuerda a un gladiolo, se extiende sobre el rĆo Ebro con 270 metros de longitud. Su construcción fue un reto de ingenierĆa: hubo que hincar pilotes de hasta 72,5 metros de profundidad para sostener el apoyo central, que carga con 7.000 toneladas de estructura. El presupuesto inicial de 25 millones se disparó hasta los 35 millones, y la maniobra de ensamblaje y desplazamiento del pabellón duró mĆ”s de 50 dĆas, con 150 soldadores y montadores implicados.
El edificio, que permaneció cerrado casi quince años tras la Expo, reabrió en 2023 como Mobility City, un espacio dedicado al futuro del transporte, con prototipos de coches eléctricos, drones y simuladores de realidad virtual. La piel exterior, formada por mÔs de 29.000 paneles triangulares de hormigón y fibra de vidrio, genera un microclima interior sin rincones rectos, una seña de identidad de Hadid. Fuera de España, su legado incluye el Centro Heydar Aliyev en Bakú, el Dongdaemun Design Plaza en Seúl y el Museo MAXXI en Roma, todos ellos ejemplos de su estilo fluido y vanguardista.
Un legado que trasciende fronteras
La influencia del Premio Pritzker en EspaƱa no se limita a estos dos casos. El galardón, que reconoce la excelencia arquitectónica, ha encontrado en nuestro paĆs un terreno fĆ©rtil para la experimentación. Tanto Chipperfield como Hadid han demostrado que la arquitectura puede dialogar con el entorno, ya sea un pueblo marinero o una ciudad moderna. Sus obras invitan a reflexionar sobre cómo el diseƱo puede mejorar la vida de las personas y respetar el paisaje.
En el caso de Chipperfield, su apuesta por Galicia es un ejemplo de cómo un arquitecto global puede arraigar en un territorio concreto, impulsando proyectos que benefician a la comunidad. Hadid, por su parte, dejó en Zaragoza una obra que combina innovación técnica y belleza formal, convirtiéndose en un icono de la ciudad. Ambos han contribuido a posicionar a España en el mapa de la arquitectura internacional, demostrando que el Pritzker no es solo un premio, sino un impulso para crear espacios que perduran.
La relación entre el Pritzker y EspaƱa sigue viva. Cada nueva edición del premio despierta expectación por ver quĆ© arquitecto recogerĆ” el testigo y si dejarĆ” su huella en nuestro paĆs. Mientras tanto, las obras de Chipperfield y Hadid permanecen como testimonio de una arquitectura que trasciende el tiempo y las modas, y que invita a mirar el entorno con otros ojos.
