IKEA España ha dado un giro a su conocida política de devoluciones. Aunque el plazo de 365 días se mantiene intacto, desde el pasado 1 de abril de 2026 las condiciones para ejercerlo son mucho más duras. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha sido la primera en alertar de que ahora se exige, con carácter general, que el producto permanezca en su embalaje original, sin abrir, sin desprecintar y conservando todas las etiquetas.
Hasta ahora, la multinacional sueca permitía devolver artículos que habían sido desembalados e incluso montados, siempre que no se hubieran utilizado y pudieran tener una segunda vida. Con el nuevo criterio, un gesto tan cotidiano como abrir la caja para comprobar si un mueble encaja en el salón puede dejar al comprador fuera de la devolución. Sin embargo, existe un matiz: si se ha abierto la caja pero no se ha extraído el producto, aún se puede intentar devolver, aunque la decisión final dependerá del estado del artículo y de su embalaje.
El embalaje original, la nueva clave para devolver
La nueva política comercial establece que el artículo debe estar en su estado y embalaje originales. Esto significa que la caja, los precintos y las etiquetas son parte esencial de la compra. Además, se excluyen de la política general los productos adquiridos en el Mercado Circular, así como artículos personalizados, alimentos, plantas naturales, tarjetas regalo y servicios ya realizados. En el caso de los colchones, existen condiciones específicas.

Recogida a domicilio y devoluciones por Correos
Las recogidas a domicilio también se han endurecido. Si el embalaje no está en perfecto estado, IKEA puede rechazar la recogida y, en muchos casos, el cliente pierde el importe abonado por el servicio. Además, el plazo para tramitar el reembolso en estas devoluciones pasa de 3 a 7 días laborables. Como novedad positiva, se ha habilitado la opción de devolver artículos pequeños a través de oficinas de Correos por un coste de 1 euro, siempre que el paquete pese menos de 25 kilos. Esta alternativa puede ahorrar desplazamientos a quienes viven lejos de una tienda.
14 días de desistimiento en compras online
Es importante no confundir la política comercial de 365 días con el derecho legal de desistimiento aplicable a las compras a distancia. En las compras por internet o teléfono, el consumidor dispone de 14 días naturales para devolver el producto sin tener que justificar su decisión. Durante ese periodo, IKEA permite abrir e incluso montar el artículo para comprobar sus características, sin que ello suponga automáticamente la pérdida del derecho. Solo si el uso va más allá de lo necesario para verificar su naturaleza o funcionamiento, la empresa puede aplicar una reducción proporcional del reembolso, pero no negar el desistimiento.
Para evitar sustos, lo mejor es seguir algunos consejos para comprar muebles online, medir bien antes de comprar, revisar toda la información disponible y conservar el embalaje y las etiquetas hasta tener claro que el producto se queda en casa. También conviene distinguir entre los 14 días legales y los 365 días comerciales: si en una compra online IKEA rechazara el desistimiento solo porque se abrió o montó el producto, el consumidor podría reclamar.
En definitiva, el cambio supone un antes y un después en la forma de comprar en IKEA. La compañía sigue ofreciendo un plazo amplio, pero ahora exige que los productos lleguen prácticamente como salieron de fábrica. Quien piense devolver, tendrá que pensárselo dos veces antes de desembalar. Y para los que compran por internet, la ventana de los 14 días sigue siendo la mejor aliada para probar y, si no convence, devolver sin excusas.
