Si hay algo que siempre cuesta encontrar en casa, eso es espacio. Por eso, los últimos lanzamientos de Ikea van dirigidos a quienes viven en pisos con pocos metros y, aun así, quieren que todo tenga un lugar. Una carrito para huecos de apenas 19 centímetros, un set plegable de terraza y textiles para el otoño son algunas de las opciones que ya se pueden ober en el catálogo de la firma sueca.
La compañía ha vuelto a mezclar utilidad, precio moderado y un diseño que se integra en cualquier estancia. La intención es que no tengas que hacer una gran obra ni gastarte un dineral para tener la casa más ordenada y acogedora, siguiendo las nuevas tendencias en interiorismo para transformar tu hogar. Y, de paso, adaptarse a los cambios de temperatura sin dejar de un estilo atractivo.
El carrito Nissafors: el comodín para recovecos

Entre una nevera y una lavadora, bajo un escritorio o detrás de una puerta, caben muchas cosas cuando se elige el mueble correcto. El carrito Nissafors mide 50,5 cm de ancho y 19 cm de fondo, una medida diseñada para hacer un último hueco que normalmente se descuida. Con sus tres baldas de superficie y un peso máximo de 12 kilos repartidos a 4 por balda, es ideal para usar carritos de almacenamiento para organizar tu hogar, guardando pequeños electrodomésticos, material de manualidades o cosmética del baño.
El sistema de montaje es sencillo y las ruedas traseras facilitan moverlo cuando toca pasar la aspiradora o alcanzar algo de la parte de atrás. En cuanto a la imagen, resulta un mueble sobrio: está disponible en blanco o negro y el precio arranca en los 19,99 euros. La estructura fina hace que encaje con diferentes estilos de decoración.
TÄRNÖ: un mini refugio para el balcón

No todas las viviendas tienen un gran jardín, pero con una terraza o un balcón de pocos metros también se puede montar un rincón para disfrutar del aire libre. El conjunto TÄRNÖ lo demuestra: una mesa y dos sillas con estructura de acero negro y lamas de madera clara que recuerdan a las cafeterías clásicas, con un estilo cálido que llama la atención.
Su gran truco está en la plegabilidad: cuando no se usan, mesa y sillas se pueden cerrar y dejar apenas una fina pieza apoyada en la pared. Por 50 euros se consigue una zona de descanso completa, y aunque la forma es básica, se combina bien con cojines o textiles de la propia tienda para personalizarla.
Novedades de colección y ropa de cama para el entretiempo
Más allá de las soluciones de almacenamiento, Ikea también ha estado trabajando en una línea más creativa y limitada. La colección KONSTRUNDA está formada por 22 piezas de artistas y diseñadores, realizadas en cerámica, vidrio soplado, madera y tejido. La diferencia con otros lanzamientos es que no siempre tienen una función directa: juegan con el concepto de arte accesible y lo equilibran con la producción en serie, siendo excelentes regalos deco con ideas originales para decorar.
Disponible a partir de septiembre, el rango de precios va desde unos 20 hasta los 200 euros según el producto. Por el momento, esas piezas ya han aparecido en mercados como el Reino Unido y Singapur, y la estética de cada ejemplar es bastante personal, como si cada uno tuviera una historia detrás. Para las viviendas donde se quiere más carácter, es una apuesta interesante.
Y si hay una pieza destinada a los meses de entrada del otoño, esa es la nueva funda nórdica con tejido de 50% algodón reciclado y 50% lyocell. Por un lado, regula la temperatura y ayuda a evacuar la humedad, ideal para las noches que empiezan a refrescar. Por otro, cuenta con cierre de broches a presión para la hora de meter el edredón, evitando la típica pelea con los huecos de las esquinas.
La decoración de esa pieza, con un estampado florido de colores alegres, no es la más otoñal que existe, pero la marca lo justa es su toque de energía y juventud. Además, tanto la versión de 150 cm como la de mayor tamaño incluye fundas de cojín a juego, convirtiéndose en una forma fácil de dar un cambio completo al dormitorio.
Así que estos lanzamientos de la firma sueca son una muestra de que en cada estación hay un hueco para mejorar la casa y el bienestar, aunque el espacio no acompañe. Con precios que no van más allá de los 200 euros en la pieza más exclusiva, la propuesta abarca desde la utilidad diaria hasta el pequeño capricho para los amantes del diseño.
