Paleta de colores para decorar el salón

Colores para el salón

Decorar el salón es un paso importante que todos debemos hacer. Además, es posible redecorarlo cuando lo deseemos, ya que hay muchas formas de darle un nuevo estilo. Una de ellas es elegir una nueva paleta de colores para decorar el salón. Los colores pueden ayudarnos a cambiar por completo el enfoque que tiene esta habitación.

Si quieres decorar o cambiar el estilo de tu salón, elegir los colores es uno de los pasos más importantes que podemos hacer. En base a los colores que elijamos podremos disponer las cosas de una forma u otra. Además hay formas muy variadas de incluir los tonos en nuestro salón.

Cómo elegir los colores

A la hora de elegir los tonos para nuestro salón debemos tener en cuenta que debe haber cierto porcentaje. Normalmente se escogen tres tonos en torno a los que se crea el estilo. Uno es el protagonista, que es el que utilizamos como tono principal, hay un tono neutro de base para añadir los otros y un color secundario que se mezcla con el principal para dar juego. Así conseguiremos espacios con más armonía y gracia. Evidentemente, la cuestión de qué tono elegir tiene mucho que ver con los gustos personales y con las tendencias del momento.

Cómo añadimos los tonos en el salón

Mezcla de colores

A la hora de añadir los colores al salón se recomiendan varias cosas. Es muy sencillo cambiar los colores en las paredes y también en los textiles. Así que estos serán los dos puntos en los que nos centraremos. Si cambiamos los tonos en aquellas cosas que podemos variar con facilidad, nos resultará mucho más sencillo cambiar la decoración si llegamos  a aburrirnos o si queremos distintos tonos según la temporada. La clave está en que la base sea neutral con muebles en tonos blancos o crudos, madera clara y suelos con los mismos colores.

Usar tonos básicos

Este es un truco que siempre debemos tener en cuenta para decorar cualquier estancia, no solamente el salón. Si utilizamos como base los tonos más neutrales y básicos nos resultará muy fácil realizar variaciones y cambiar el estilo y las tonalidades en los ambientes. Imaginad un salón con suelos de madera clara, paredes blancas y muebles en tonos claros. Solamente tendremos que añadir unos cojines coloridos, unas cortinas, una alfombra y pequeños detalles como por ejemplo unos jarrones decorativos para tener el conjunto ideal. Es un truco decorativo que nos servirá siempre para hacer ambientes en los que evitemos el exceso de color o las mezclas sin sentido.

Tonos pastel

Colores pastel

Si hay unos tonos que triunfan en muchos ambientes gracias al estilo escandinavo son los pastel. Nos referimos a los colores más claros de la paleta, los cuales aportan una gran luminosidad y la posibilidad de crear ambientes serenos. Los colores pastel pueden ser grises claros, verdes menta o rosas palo. Son los tonos más utilizados en esta paleta de colores para crear espacios delicados. Nos permiten añadir mucho colorido sin restar luminosidad a los ambientes.

Colores fuertes en el salón

Tonos fuertes

Aunque se lleven mucho los tonos claros gracias a que amplían espacios y dan luminosidad, lo cierto es que también es posible decorar salones a partir de colores fuertes. Con estos tonos debemos tener mucho cuidado y contrastar con mucho blanco y colores claros, para que los espacios no se hagan muy oscuros. La gran ventaja de estos colores es que aportan mucha personalidad y sobre todo elegancia a las estancias si usamos colores como el verde oscuro o el azul marino. Lo malo es que son tonos tan intensos que pueden llegar a cansarnos y tampoco crean una atmósfera tan buena para el descanso.

Apuesta al blanco

Salón en tonos blancos

Hay una tendencia que nos dice que deberíamos apostar todo al color blanco, un tono que siempre funciona. Este color es pura luz y si lo usamos como base tendremos espacios de fácil combinación como hemos dicho antes. Podemos usar distintas tonalidades de blanco, con tonos más níveos y otros como el blanco roto o sucio. Además, si llegamos a cansarnos de un blanco total siempre podemos comenzar a añadir pequeñas pinceladas de color en unos cojines, un cuadro o una alfombra. Es una de las ideas más sencillas y que además es tendencia, por lo que se trata de un gran acierto. Si además estás creando un ambiente escandinavo, tienes ante ti la elección ideal.

Cálidos o fríos

Salon en tonos cálidos

Una elección que podemos tener en mente es si preferimos los tonos cálidos o los fríos. Los más cálidos suelen ser una buena idea para la temporada de invierno y las más frescos para el verano. Así podemos distinguir entre los colores cálidos los anaranjados, amarillos, marrones o beige. En los tonos más fríos y frescos están el azul, el gris o los verdes. Hay que tener en cuenta que cada color puede expresar cosas diferentes.


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